Crónica 36 Saló internacional del Còmic de Barcelona

Hay muchas maneras de valorar un evento. Por su impacto, por lo que representa, por lo que se hace en él, por quién viene… hay muchos indicadores. Yo suelo usar uno muy subjetivo: “¿Me lo he pasado bien?”

Es la primera vez que he asistido al “Saló del còmic de Barcelona” con acreditación de prensa y no podéis ni imaginar la ilusión que me hizo recibir el mail que lo confirmaba. Cualquier lector de cómics tiene apuntado en la agenda el Saló organizado por Ficomic en Barcelona. Desde hace bastantes años es una visita obligada y desde hace unos pocos algo que pasa sin pena ni gloria.

Recuerdo esos años en los que había un montón de tiendas de cómics de Barcelona y el resto del país con sus “stands” a reventar de cómics y merchandising. Esos años en los que el Saló era mucho más cercano o al menos a mi, me lo parecía. Siempre nos quejábamos del poco espacio que había para poder pasar entre tantos visitantes pero, son esas quejas las que en realidad sirven para darte cuenta de lo mucho que valoras que la gente asista a estos eventos.

36 Saló del Còmic
El ambiente que se respira en el 36 Saló del Còmic

Ya no encuentro las tiendas míticas de Barcelona como Antifaz o Arkham ofreciendo esas novedades que se guardan las editoriales para poder presentarlas en el Saló. Eran parada y compra obligada.

Ahora hay stands grandiosos, no todos, de editoriales y grandes almacenes que pueden soportar el coste de su presencia en el Saló. Las tiendas ya no van, ya no tienen hueco en la que debería ser la mejor fecha del calendario. El Saló se está transformando, está evolucionando. Es evidente que debe ser así pero para algunos, la dirección que está tomando no es la que nos gustaría. Ya no encuentro esa “pequeña aldea que resiste ahora y siempre al invasor”.

Diferentes Stands del 36 Saló del Còmic
Diferentes Stands del 36 Saló del Còmic

Pero bueno, dicho esto, vamos a lo que vamos que es comentaros el “36è Saló del Còmic de Barcelona”. Ha habido cambios y para mi gusto acertados. En salones anteriores habíamos tenido exposiciones sobre coches de época, transportes militares… exposiciones que eran muy espectaculares por el espacio que ocupaban pero que a mi entender, daban poco valor al Saló. Esas exposiciones no daban un salto cualitativo al evento. Este año han dejado de lado ese tipo de muestras y se han centrado más en temáticas de tebeo, y nunca mejor dicho lo de tebeo porque este año “Súperlópez” era el personaje estrella junto a Jan (su creador y también del cartel de este año del Saló), aprovechando el estreno de la película del personaje que protagoniza Dani Rovira. También una expo de originales de Jack Kirby era uno de los reclamos de este año. También había muestras de las revistas de los 80’ que abrieron un mercado de historietas crudas, malolientes y políticamente incorrectas.

Jack Kirby en el Saló del Còmic
Jack Kirby en el Saló del Còmic

De hecho había bastantes exposiciones interesantes pero que a mi entender adolecen todas ellas de lo mismo: falta de inmersión. ¿A qué me refiero? Pues que ves esos dibujos y lees unas frases y ya está, no te adentras en el artista o el personaje. Para mi, no hay nada mejor que una explicación de lo que estás viendo, una voz que te adentre en las anécdotas, en las pequeñas historias que hacen grande al más pequeño de los acontecimientos.

Mientras visitaba las exposiciones me sentía totalmente solo, desamparado ante esas obras que estoy seguro esconden secretos que me encantaría saber y seguro que no soy el único. Inmersión caballeros, inmersión.

El resto del Saló es esa parte que os comentaba anteriormente que cada año va perdiendo fuelle para mi. Las grandes editoriales tienen sus stands, muy bonitos, limpios, brillantes y cargados de cómics. Con este tipo de Saló se pierde esa conversación con el vendedor que te recomienda sus obras favoritas. Ahora el vendedor solo te puede recomendar las obras de su editorial.

Avengers en 36 Saló Còmic

También podéis encontrar stands que promocionan películas como “Solo” o “Avengers: Infinity War”. Sé que eso puede doler a alguien pero, me parecen muy tristes. Me parecen un quiero y no puedo. El Saló toma un atajo para atraer visitantes que es el de las películas basadas en superhéroes. El Saló no es la ComicCon, el Saló debería ser más “entrañable”, más cercano y centrarse en los cómics, los tebeos de toda la vida que son los que se seguirán leyendo cuando la moda de las películas Marvel haya pasado.

Solo en 36 Saló Còmic
Solo en 36 Saló Còmic

Este año debo decir que un stand nuevo me ha encantado. El de Hasbro con sus figuras de Marvel Legends a precios realmente interesantes. Nos mostraban prototipos de blackseries de Star Wars y podías adquirir figuras de acción que en tiendas son difíciles de conseguir, bravo por ellos…. Y mal para mi bolsillo!
Pues nada, el año que viene qué haremos, iremos? Pues claro que sí! Por supuesto que seguiremos visitando el Saló, aunque las ganas y las expectativas vayan en descenso.

“Llarga vida al Saló”.

Thor en el Saló del Còmic
Thor en el Saló del Còmic
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